viernes, 26 de junio de 2015

Test de O´Sullivan (ó prueba del azúcar) y Sobrecarga Oral de Glucosa


El test de O’ Sullivan es una prueba que se realiza para saber cual es la capacidad que tiene nuestro cuerpo para metabolizar la glucosa durante el embarazo, es decir, se valora como nuestro cuerpo reacciona antes niveles elevados de azúcar.
Esta prueba es un screening, ¿qué significa esto? significa que no es una prueba diagnóstica, solo nos sirve para saber si hay una alta probabilidad de padecer diabetes gestacional, pero como hemos dicho no se utiliza para hacer un diagnóstico a no ser que salgan valores extremadamente elevados.

¿Cuando se realiza?

Es una prueba que se hace por rutina a todas las embarazas en el segundo trimestre de gestación, es decir, entre las semanas 24 y 28 de embarazo.
Además si existen algunos factores de riesgo se realiza también esta prueba en el primer trimestre de embarazo. Los factores de riesgo son los siguientes:
  • Edad superior a 35 años
  • IMC >30
  • Antecedentes familiares de diabetes
  • Antecedentes personales de diabetes o fetos macrosómicos (más de 4.500 kg)
  • Malos antecedentes obstétricos

¿En qué consiste?

Para hacer el test se le da a la mujer embarazada una solución de 50 g de glucosa en 200 cc. Una hora después de tomarla se realiza una analítica de sangre, para ver cuál es el nivel de glucosa en sangre, o lo que es lo mismo, qué tal ha hecho la insulina su trabajo. Desde que se toma la solucción azucarada la embarazada debe permanecer en reposo, ya que sino el resultado no es válido.
No hace falta ir en ayunas, y de hecho se recomienda que antes la mujer coma algo, ya que la solución de glucosa en ayunas suele sentar mal a muchas embarazadas, que llegan a marearse o incluso a vomitar antes de pasar los 60 minutos de espera, haciendo que la prueba ya no sirva para nada.

En algunos sitios piden a las embarazadas que acudan en ayunas y realizan una analítica extra antes de beber la solución glucosada. 

El resultado

Se considera un resultado negativo, es decir, normal, cuando es menor de 140 mg/dl
Si el test de O'Sullivan sale mayor a 140 mg/dl es necesario realizar la Sobrecarga Oral de Glucosa o también conocida como curva de glucemia, para confirmar si la embarazada sufre una diabetes gestacional. 

Sobrecarga Oral de Glucosa


En esta prueba se monitorizan los valores de glucemia después de realizar una sobrecarga oral de 100 g. de glucosa.
Se hacen cuatro mediciones en intervalos de una hora. Los valores para cada intervalo deberían estar dentro de estos límites máximos:
Tiempo (minutos)
Valor máx. (glucemia en plasma) Basal
(en ayunas)
105 mg/dl
60
190 mg/dl
120
165 mg/dl
180
145 mg/dl

Si aparecen dos valores alterados se diagnostica diabetes gestacional.
Si hay un valor que excede los límites, se repite la prueba en tres semanas. Si vuelve a  exceder el límite se diagnostica intolerancia a la glucosa. 

lunes, 22 de junio de 2015

Arde Lvcvus 2015

El pasado fin de semana lo pasamos genial celebrando otro año más el ¡Arde Lvcvs!.

Repetimos experiencia con la Asociación Galega de Matronas y el Colegio de Enfermería de Lugo, con los que pasamos los días del Viernes, Sábado y Domingo hablando con todos los lucenses que se acercaron a nosotras para saber más sobre el parto en Roma. Aprendimos nuevas cosas sobre sillas de partos, porteos, y las diversas propiedades de todas las plantas que los antiguos romanos utilizaban durante el parto, puerperio, etc. Fue maravilloso disfrutar del interés de la gente y a su vez conocer sus preocupaciones e inquietudes sobre su salud sexual y reproductiva. ¡Cada día aprendemos más de todos vosotros!
Estuvimos en la plaza Mayor de Lugo

Mayores y pequeños disfrutaron de este día con las matronas

Obstetrix: A matrona dende Roma ata hoxe

Hubo tiempo para convertir la tienda en una sala de lactancia




lunes, 25 de mayo de 2015

Algunas posiciones

Queremos dar las gracias a las mujeres de la clase de Posiciones Facilitadoras del Parto por su asistencia y por su interés.
Esperamos que os haya gustado y que pongáis en práctica las posturas que os hemos sugerido. Recordad que el ejercicio habitual, el conocimiento de nuestro cuerpo y nuestra pélvis, facilitan el proceso del parto.

Aquí va un breve recordatorio de lo visto en clase: 

RECORDATORIO ANATÓMICO DE LA PÉLVIS:


  • Huesos ilícos
  • Cresta ilíaca
  • Sacro y cóccix
  • Isquiones
  • Púbis



  • Articulación sacro-ilíaca
  • Sínfisis púbica









¡Nuestra pélvis se mueve! Míralo aquí:




¿Y cómo es el movimiento que hace nuestro bebé para bajar por la pélvis?




ALGUNAS POSTURAS RECOMENDADAS

En general recomendamos las posturas verticales para tener la gravedad siempre a nuestro favor. Además, tienden a dejar la pélvis libre, y el cóccix puede bascular hacia atrás abriendo el canal del parto. Favorecen la circulación sanguínea al no ejercer presión sobre la vena cava (que pasa por detrás del útero), y dejan libres los pulmones para una mejor expansión y ventilación. ¡Más sangre y oxígeno para nuestro bebé!. La cabecita del bebé se encuentra en contacto con el cuello del útero cuya estimulación favorece la liberación de oxitocina endógena: ¡Más contracciones para poner en marcha el parto!
Con el movimiento ayudamos a que el bebé encuentre la mejor posición para entrar en la pélvis y así evitamos malposiciones. Así que... ¡a moverse!

De pie
  • Apoyada con las manos contra la pared: abrir bien las piernas y flexionar las rodillas. Basculamos la pélvis. Nuestro acompañante puede ofrecernos un punto de apoyo si nos sentamos sobre su pierna.
  • Apoyada con los isquiones contra la pared. 
  • De pie colgada de nuestra pareja.
  • Creamos asimetrías con alguno de los pies subidos a una pequeña altura (libro).

Sentada
  • Las pelotas más adecuadas son las que nos permiten permanecer sentadas con el tronco y las piernas formando un ángulo de 90 grados. La cadera nunca deberá encontrarse a una altura superior a las rodillas.
  • La pelota no debe estar muy inflada, debe tener una consistencia media.
  • Se deben buscar siempre puntos de apoyo como una pared, la cama o nuestra pareja.
  • Esta postura es ideal para la primera fase del parto, debemos bascular bien la pelvis sobre la pelota separando las rodillas. 
  • El acompañante puede aplicar calor local o masaje sobre la zona lumbar.

Cuadrupedia
  • De rodillas sobre una colchoneta y apoyada sobre las manos.
  • De rodillas sobre una colchoneta y abrazando una pelota.
  • De rodillas sobre una colchoneta y apoyada sobre la cama, silla, etc
  • De rodillas sobre la cama apoyada sobre el cabecero elevado.
  • Procuraremos tener las rodillas separadas durante la primera fase del parto. En el momento del expulsivo y bajo indicación de la matrona acercaremos las rodillas para empujar.
Posición lateral
  • Con o sin epidural se puede adoptar esta postura. 
  • Ayudaremos a mantener las rodillas ligeramente separadas colocando una almohada entre ellas.
  • En la fase de expulsivo colocaremos la almohada entre los tobillos para separar los talones y acercar las rodillas.

Posición supino (boca arriba)
  • A pesar de estar boca arriba procuraremos crear asimetrías levantando un poco la cadera de un lado y luego del otro. Así liberamos también la presión sobre el sacro.
  • En la fase de expulsivo nos agarraremos de los tobillos para acercar las rodillas.
Cuclillas
  • Opción válida tanto para la fase de dilatación, ya que dejamos la pélvis libre y basculamos, como en el expulsivo, ya que además acorta el canal del parto. 

¡Muchas gracias y buen parto!

miércoles, 20 de mayo de 2015

Posiciones facilitadoras del parto II

Este año repetimos!!

Este Sábado a las 10:30 horas estaremos de nuevo en el Polideportivo de San Diego de La Coruña para acercarnos a todas las mamás con un taller de posiciones facilitadoras del parto.
Después del éxito del año pasado, el centro Supera recupera unos talleres dirigidos a l@s futur@s mamás y papás entre los que nos encontraremos nosotras.

Apúntate y ven a conocernos!

miércoles, 8 de abril de 2015

El virus del Papiloma Humano (HPV o VPH)

El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) pertenece a la familia de virus de Papovaviridae, es de transmisión primordialmente sexual que afecta tanto a hombres como a mujeres. Actualmente se han identificado más de 150 tipos de este virus.
El HPV representa una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes, aunque todavía poco conocida. 

Cuando se produce un contagio el virus afecta predominantemente a la piel y la mucosa, sus síntomas principales son la aparición de verrugas en las manos, pies y los genitales, donde reciben el nombre de condiloma acuminado.
Los condilomas son protuberancias o abultamientos que se desarrollan en la piel de la zona genital y/o anal, que pueden ser de diversos tamaños y suelen tener forma de "coliflor". Estas verrugas se pueden tratar, aunque pueden volver a aparecer si el sistema inmunológico del cuerpo no ha eliminado totalmente el HPV.
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VPH y cáncer: virus de alto y bajo riesgo

Se utilizan los términos de virus de alto o bajo riesgo para clasificar a los diversos serotipos del papilomavirus según la mayor o menor capacidad de provocar la transformación maligna de las células que infectan, degenerando estas es una neoplasia o cáncer.
Entre los tipos de alto riesgo se encuentran: 16 18 que son los causantes aproximadamente del 70% de los cánceres cervicales. Otros tipos de alto riesgo son: 31,33,35,39,45,51,52,56,58,59,68 y 82. 
Los tipos 6,11,42.43 y 44 son los considerados de bajo riesgo y se asocian principalmente al "condiloma acuminado" y la lesión escamosa intraepitelial de bajo grado.


Mecanismos de contagio

La infección por el virus se transmite por contacto con la piel de genitales externos infectados, las membranas mucosas o los fluidos corporales, y a través del coito y del sexo oral.
Algunos factores pueden aumentan el riesgo de infección:
  • Tener múltiples parejas sexuales
  • Mantener contacto sexual sin protección. Es importante saber que el VPH puede infectar la piel que no se encuentra cubierta con el preservativo, por lo que su uso no protege al 100%. Además muchas personas son portadoras asintomáticas, po rlo que la pareja sexual no puede darse cuenta del riesgo de propagación del virus.
  • Tener un sistema inmunológico deprimido.


VPH en la mujer: síntomas y enfermedades

El VPH puede no manifestar síntomas, y en muchos casos no causar ningún tipo de problemas ya que el nuestro sistema inmune en ocasiones es capaz de eliminarlo o mantenerlo inactivo. Pero hay ocasiones en las que la infección se manifiesta y dependiendo del tipo de virus implicado pueden apareces desde verrugas hasta alteraciones de tipo cancerígenas.

  • Cáncer de cérvix o de cuello uterino
La evolución del cáncer de cuello de útero es un proceso largo. Vamos a ver las siglas que nos describen este proceso:
CIN: neoplasia intraepitelial cervical
SIL: lesion intraepiteliales escamosas

L-SIL: lesión de bajo grado:
  • CIN I: displasia leve
  • CIN II: displasia moderada
H-SIL: lesión de alto grado:
  • CIN III: displasia severa o carcinoma "in situ"
Los H-SIL (CIN II y III) se consideran lesiones con riesgo de desarrollar carcinoma de cérvix.
  • Detección precoz del cáncer de cuello uterino

Para la detección precoz de cualquier alteración en el cuello de útero disponemos de una técnica que es la CITOLOGÍA, es el siguiente enlace te explicamos como se realiza:

Tratamiento de lesiones precancerosas de cuello uterino

Cuando se detecta una lesión precancerosa y se trata de forma precoz la tasa de curación es muy elevada. El abordaje terapéutico de estas lesiones consiste en:
  • Crioterapia: se emplea en caso de lesiones pequeñas, se congela el tejido usando una pequeña sonda que ha sido enfriada con óxido nitroso.
  • Escisión electro-quirúrgica por asa: eliminación del área afectada con un asa caliente como el bisturí, solo requiere anestesia local.
  • Conización: consiste en la eliminación del tejido afectado con forma de cono del cuello uterino, con la ayuda de un bisturí. Requiere el uso de anestesia.

Prevención de la infección por VPH: VACUNA

Para prevenir la infección, además de limitar los factores de riesgo (relaciones sin protección, promiscuidad...), los especialistas recomiendan la administración de la vacuna contra el VPH.
La vacuna está comercializada desde el año 2006, actualmente existen dos vacunas:
  • Gardasil: previene de los serotipos 6,11,16 y 18. Se administran 3 dosis, dejando pasar dos meses entre la primera y la segunda dosis, y cuatro meses entre la segunda y la tercera. 
  • Cervarix: previene los serotipos 16 y 18. Se administran también tres dosis, entre la primera y la segunda dosis pasa 1 mes y entre la segunda y tercera 5 meses.
El momento ideal de la vacunación es en la adolescencia, antes de iniciar las relaciones sexuales.